Leyendo entre lineas

 

              La humanidad suele satisfacerse o reprimirse dependiendo de cómo sus sentidos interactúen con el entorno en donde se encuentren; por eso es imperativo utilizar la arquitectura, no solo con un fin de funcionalidad, sino de sentimiento e intención. Estos entornos pueden afectar nuestra salud mental y emocional, dado a que tienen la capacidad de definir nuestro comportamiento. Mientras que también deben cumplir con su propósito de funcionalidad, ya que, si este no se cumple, podría conllevar repercusiones hasta en nuestra salud física. En la vida de cualquier ser humano, es esencial la salud tanto física como mental; colabora a determinar una calidad vida privilegiada, algo que percibimos normal, pero que tiene un significado más importante de el que se enfatiza.

              Todos en algún momento hemos pasado por situaciones frustrantes y abrumadoras, hasta que llegamos a ese lugar en donde nos sentimos seguros, como si nos otorgaran un respiro de todo lo que nos provoca aquel estrés; manteniendo nuestra salud mental controlada. Hay muchos detonantes malignos para la salud mental, proveer un espacio seguro que trace una barrera imaginaria, brinda la oportunidad de pensar con mas claridad y buscar soluciones positivas ante estos sucesos. Existen factores manipulables para desarrollar un propósito a través de la arquitectura, variantes como la altura del techo, que, si una habitación tiene un techo alto, favorece la creatividad; mientras que uno bajo, aumenta la concentración. Transmitir una historia también puede ser reconfortante, emitiendo un sentido de tranquilidad; así como Peter Zumthor quien, al abrir una montaña, pudo desarrollar una historia de la que podemos ser parte, caminando a través de un pasillo que conduce a un manantial proveniente de las montañas, produciendo piscinas termales. Cada entorno tiene sentimientos, es nuestra tarea, definirlos.

              Por otro lado, la funcionalidad en la arquitectura permite a un proyecto resolver las necesidades para las que fue creado, brindando comodidad o hasta protección. Un beneficio de la función de un techo, es la posibilidad de enfrentar problemas de salud hasta de algo tan común como la exposición al sol, que suele ser una de las principales causas de cáncer en la piel. Además de ser un refugio al clima, se puede hacer cargo de mantener una probabilidad mas alta de higiene a través de la utilidad de columnas; creando un espacio amplio sin interrupciones, más sencillo de limpiar, considerando escenarios a largo plazo. También se destaca en permitir la iluminación natural, utilizando ventanas espaciosas creando armonía en el interior, ahorrándonos gastos eléctricos y manteniendo un control de la luz natural a la que estaríamos expuestos. Todo en exceso es dañino, la funcionalidad, además de combinarse con la estética, nos ayuda a equilibrar una balanza que nos protege sin darnos cuenta de ello.

              Todo esto nos lleva a la conclusión de que a pesar de que la arquitectura sea una rama diversa y subjetiva, cada uno de los que la ejecutan, procuran cumplir con la funcionalidad y la intención satisfaciendo la salud de quienes transiten por el proyecto. Es increíble como factores que parecen insignificantes, nos ayudan a desarrollarnos mejor en nuestro día a día, como una estación de recarga. El meticuloso pensamiento de dónde colocar cada elemento para satisfacer necesidades, que no se aprecian por lo natural que se efectúan. A aquellos que le dedicaron tanto tiempo para crear ese entorno que a ti te hace sentir seguro en todos los sentidos, son quienes cuidaron de donde ibas a pisar, antes de que siquiera pensaras en estar en ese lugar.

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